Un sueño a la media noche / A Dream at midnight

Un sueño a la media noche / A Dream at midnight
En un mundo paralelo, lejos de aquí,
la otra cara, de esta moneda, se destapa.
Existiendo miles de historias, por descubrir,
versiones distintas de mí, si mantengo la esperanza.

Un lugar donde el sol y la luna se abrazan,
sin miedo a la oscuridad, sin temer el día a día,
donde la crianza en valores primó ante la avaricia,
donde el amor de mis padres, se mantuvo presente.

La inocencia del niño, retumba en las calles,
colores brillantes, en un baile eterno,
los sueños de querer ser doctor, físico o actor,
crean un paisaje, de ensueño tierno.

No hay tristeza ni dolor, en aquella vida,
sólo paz y amor, con cada mirada,
las almas libres de ataduras, descubren su razón de ser,
se humedecen mis ojos al ver, a una psicóloga realizada.

En otra vida, ¿quién sería yo?
¿tú estarías presente?
¿caminaríamos diversos senderos?
buscando nuestros destinos, siendo vehementes.

Y aunque ese mundo parezca lejano,
quizás sólo exista en el corazón,
un lugar donde los sueños no se desvanecen,
donde siempre habitó la ilusión.

Entonces, seriamos familia de lo desconocido,
siempre expectantes, seguros de si mismo,
un niño y una niña, jugarían sobre nuestra cama,
nuestros amigos, nos verían con orgullo,
construiríamos juntos, la casa soñada.

Disfrutaríamos de nuestra vejez, agarrados de la mano,
¡siempre juntos! sabiendo que, al fin, lo hemos logrado.

In a parallel world, far from here,
The other side of this coin is revealed.
There are thousands of stories to discover,
different versions of me, if I'm looking forward.

A place where the sun and the moon embrace,
without fear of the dark, without fear of the day by day,
where upbringing in values took precedence over greed,
where the love of my parents remained in me.

The innocence of the child resounds in the streets,
bright colors, in an eternal dance,
the dreams of wanting to be a doctor, physicist or actor!
They create a landscape, of a tender dream.

There is no sadness or pain, in that life,
only peace and love, with every look,
souls free of ties, discover their reason for being,
My eyes moisten when I see an accomplished psychologist.

In another life, who would I be?
would you be present?
Would we walk different paths?
searching for our destinies, being vehement.

And although that world seems far away,
maybe it only exists in the heart,
a place where dreams do not fade,
where the illusion always lived.

Then, we would be family of the unknown,
always expectant, self-assured,
A boy and a girl would play on our bed,
Our friends would see us with pride,
We would build the dream house together on high.

We would enjoy our old age, holding hands,
always together! knowing that, finally, we did it.
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Un cuento de sentimientos.

Un cuento de sentimientos.

El amor y el resentimiento compartían habitación en la zona de reposo del área de cuidados intensivos de una clínica. Ambos estaban siguiendo un tratamiento de quimioterapia intensivo, con la finalidad de salvarles la vida. Al resentimiento le había tocado la cama cerca a la puerta mientras el amor reposaba en la cama cerca a la ventana.

Todos los días el resentimiento le preguntaba al amor:

  • ¿Que ves por la ventana? Solo llego a sentir una pequeña brisa que llega hasta mí.
  • Veo un parque inmenso, lleno de hermosas flores y pequeños árboles. El arbusto decorado en forma de corazón y al centro una pequeña pileta donde algunas parejas se sientan conversar y darse uno que otro tierno beso.
  • ¿Todo eso ves? «preguntó el resentimiento»
  • ¡Sí! Y no me lo vas a creer, pero el parque es mas hermoso cuando le caen los rayos del sol, tanto asi que vienen cisnes a posarse en la pileta y llegan niños a jugar, corriendo y saltando por doquier con sus padres.
  • ¿En serio ves eso? «volvió a cuestionarlo el resentimiento»
  • Asi es. Qué hermosa vista. Se puede ver a las personas felices y sonrientes, llenos de alegría y con muchas ganas de vivir.

No había día en el que esta conversación no se repitiera. Todos los días el resentimiento le preguntaba al amor sobre las cosas que él veía a través de esa ventana.

Hasta que un día el resentimiento empezó a llenarse de enojo. Él también quería ver esas maravillas que el amor le describía con tanta euforia. Y en ese momento se empezó a cuestionar:

¿Por qué estoy postrado aquí y no allá? ¿Por qué no me pudieron poner en esa cama? ¿Qué tiene el amor que no tenga yo?

Conforme pasaban los días, los celos y pensamientos negativos del resentimiento se hacían mas fuerte, su semblante se mostraba disconforme, ansioso y molesto. Ya no quería hablar con el amor ni preguntarle sobre lo que veía a través de esa ventana. Sus sentimientos de una sana curiosidad se habían convertido en una profunda amargura hacia lo que él creía era un beneficio para su compañero.

Días mas tarde, el ambiente en la habitación se mantenía tenso y el amor no dejaba de toser, de sentirse enfermo cada día más. La quimioterapia no hacia el mismo efecto en él. Sus análisis mostraban resultados negativos. A pesar de los esfuerzos de los médicos, el amor seguía empeorando y su vida iba decreciendo hasta que, en un fatídico día, muere. Algunos doctores pensaron que tal vez fue un virus intrahospitalario. ¿Qué se yo?

El resentimiento se encontraba solo en la habitación, ya no tenia nadie con quien conversar que no fuera del cuerpo médico. Y, en ese momento, se le ocurrió que era una buena idea solicitar su cambio de cama. Pasar a la zona cerca a la ventana. Los médicos no tuvieron problema, parecía una solicitud loable para alguien que está atravesando una quimio. Asi que aceptaron.

Cuando el resentimiento pudo echarse en la nueva cama cerca a la ventana y al fin ver las maravillas que tanto le había narrado el amor. Se topó con que frente a la ventana había una muralla de ladrillos. Ni parque, ni flores, ni cisnes en piletas, no había parejas besándose y sonriendo ni niños jugando con sus padres.

El amor había estado hablándole de imágenes bellas que salían de su mente. Probablemente con la intención de que el resentimiento se sintiera mejor, animarlo y darle fuerzas para vivir. De esa manera, podrían superar este tratamiento y salir juntos del hospital. El amor solo pensó en darle ánimos, pero el resentimiento se llenó de envidia, empezó a creer que el otro era más afortunado que él y lleno su corazón de celos e ira.

Moraleja de esta historia: No cargues con cosas que puedes habértelas creado en tu mente o que pueden ser simples sucesos del destino, incontrolables, si eso va matando lentamente tu ánimo, tu amor. Tal vez no sepas el tremendo trabajo que tu amor está haciendo en ti para sanarte.

Extracto parafraseada del mensaje: Acuérdate de Perdonar.

Dante Gebel
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Bastardo

Bastardo
Entre líneas escritas,
el atrevimiento me tomo,
para mi historia contar.

Cruel destino,
de historias antiguas,
decisiones que en mí,
han de calar.

Nacido de una puta enamoradiza
y un padrastro drogadicto 
yo me eduqué.

Sin poder elegir,
vivencia cruel,
palabras inmundas,
torturas y golpes,
lleno de mentiras,
Mi niñez y adolescencia pasé.

Indeciso hasta el tuétano,
bajo de autoestima,
lleno de ira,
asi conviví.

Idealista extremo,
soñador empedernido,
visionando quimeras,
que nunca vi venir.

Gracias a ella
que intentó salvarme.
Puso sus ganas
Enorme sus esfuerzos,
por querer mejorarme. 

Lastima que, 
una maldición así,
no es tan fácil 
de quebrantarse.

Aquí sigo, viviendo,
hijo de un muerto y una prostituta
padrastro arrepentido
hermanastro fracasado
Y yo, un bastardo,
una simple basura.

Romance Plantae

Romance Plantae
Es la flor a tu hermosura
grande y radiante
cuando el sol te apunta
vistes tus brazos de amarillo,
brillo firme,
pétalos erguidos.

Es que me recuerda a ti
como al calor de sus rayos, te abrazas.
Tallo fuerte y raíces bajas
pero de rostro ovalado
y grandes hojas.

Soy el galán de noche
que nunca podrá verte.
Tímido como luciérnaga
cohibido por los arbustos.

La luz de la luna es quien me abraza
entre sus blancas perlas, me secuestra.

Tú al día 
Yo a las tinieblas
no verás mis flores resplandecer, 
en la turgente naturaleza.

Día y noche nos separan.
Tan bella tú a la luz.
En la oscuridad mi aroma, 
a todos acapara.

Esos somos tú y yo,
Anhelando vernos florecer
deseando ver nuestro mejor momento
Pero nuestra esencia nos separa
hermosa tú, llena de luz.
yo solo en la noche resplandezco.

Pensar que unos metros nos separan
un cúmulo de tierra y agua nos une
pero tú dormida en mis madrugadas
yo encorvado, por las nubes.

Nuestras raíces no se tocan
pero el recuerdo de tu rostro,
muestra el jardín donde te tuve.

La Realidad Egoísta (5)

La Realidad Egoísta (5)

Años atrás.

  • ¡Que buen día hace, José! –le decía un padre expectante a su hijo.
  • José se quedaba callado ya que no sabía qué decir. Cómo determinar cuándo un día es bueno o malo si recién ha comenzado. -pensaba el niño.
  • ¡A trabajar! Vamos primero por la calle donde está la comisaría. –indicó el padre.
  • ¡Al fin! Falta poco para jubilarme. – hizo una pausa.
  • Oíste eso no, ¿Andrade? – Aumentando el volumen de la voz para que el sub comisario y el secretario Andrade, con quienes compartía oficina, escucharan.
  • ¡No señor!  Usted estará aquí siempre, ¡señor! –Exclamaba de pie y asustado, un inocente e ingenuo oficial Andrade.
  • ¡Acaso eres idiota! –mostrando un rostro serio y duro durante tres segundos mientras lentamente se esbozaba una sonrisa entre él y el sub comisario. Una sonrisa la cual se convertía en risas y pasado unos segundos más, en una estruendosa carcajada.
  • ¡Jajajajaja! – se reía mientras tosía el viejo comisario acompañado por las risas del segundo al mando.
  • ¡Me vas a matar de la risa, Andrade! ¿Para qué quiero quedarme en este mugrerío? Ya son demasiados años en este servicio. –replicó el viejo policía.
  • Escúchenme bien ustedes dos ¡Y esto es una orden! – exclamó el viejo guardián.
  • Tal vez de las últimas ordenes que no tengan que ver con casos policiales. – reflexionó Gonzales.
  • «No todo en la vida es trabajo. No quiero estar aquí para siempre. Quiero irme con mi señora a descansar. – dijo el comisario.
  • No se donde, todavía. Tal vez Miami, La Habana o Europa, no lo sé. Pero de que me voy, ¡me voy! – exclamó.
  • La agarraré de las manos, le besaré la frente, me sentaré a su lado a ver el paisaje, ya sean las olas en un balneario o el verde campo del pueblo pero me iré a vivir tranquilo y en paz con mi viejita. – dijo con voz calmada el cansado, viejo y sabio comandante Gonzáles, mientras veía en los dos hombres que compartían con él la oficina, a los hijos que nunca pudo tener.»
  • ¡Así que, se me dejan de estupideces! ¡Pónganse a trabajar! No voy a dejar esta oficina hasta que la ciudad esté en orden. – sonreía ligeramente.  
  • ¡Si señor!  – gritaron al unísono el sub comisario y el joven secretario Andrade en la oficina principal dentro de la comisaría, contemplando las palabras de un viejo león, un líder autentico, un orgullo para esa institución.
  • Oíste no, ¿Andrade? – Pero esta vez, con una voz suave y calmada.
  • Ya terminó tu turno y mañana estas de franco – le dijo el comisario.
  • Si señor. – contestó el secretario.
  • Entonces vete. De nada sirve que seas un buen policía sino eres un hombre feliz. Búscate una buena mujer, ten hijos. Y encuentra tu motivación para proteger esta ciudad. – añadió el comisario antes de sacar una cajetilla de cigarrillos de su bolsillo y ponerse a fumar un rato.
  • Lo intentaré señor. – Se levantó Ernesto, se puso su casaca policial, recogió su boina y salió de la comisaría.