Ocho / Eight

Ocho / Eight

Cycles of life that we spend together.

A metal and a natural number,
to which together we arrive.

Times when I wondered
whether the next step should be taken.
Times when I saw you from afar
before I dare to speak.

Atomic number of oxygen.
That explains my shortness of breath.

Power of two, in third phase,
shows the promise
of these intertwined snakes,
balance symbols,
that you seek to give us in this part.

Double factorial of four
the family I always wanted,
have by your side.

My number of planets aligned
My lucky symbol in China
Your voice on my acoustic guitar
Our virtues in eight vertices,
like a cube:

Goodness
Understanding
Novelty
Judgment
Friendship
Mercy
Intelligence
Notoriety

My mathematical love
explained in a magic number.
My musical scale
that, with a beautiful voice,
you brighten my days.

My forged love,
my beautiful jewel
copper and tin
One more year
molding me at your side.

Bastardo

Bastardo
Entre líneas escritas,
el atrevimiento me tomo,
para mi historia contar.

Cruel destino,
de historias antiguas,
decisiones que en mí,
han de calar.

Nacido de una puta enamoradiza
y un padrastro drogadicto 
yo me eduqué.

Sin poder elegir,
vivencia cruel,
palabras inmundas,
torturas y golpes,
lleno de mentiras,
Mi niñez y adolescencia pasé.

Indeciso hasta el tuétano,
bajo de autoestima,
lleno de ira,
asi conviví.

Idealista extremo,
soñador empedernido,
visionando quimeras,
que nunca vi venir.

Gracias a ella
que intentó salvarme.
Puso sus ganas
Enorme sus esfuerzos,
por querer mejorarme. 

Lastima que, 
una maldición así,
no es tan fácil 
de quebrantarse.

Aquí sigo, viviendo,
hijo de un muerto y una prostituta
padrastro arrepentido
hermanastro fracasado
Y yo, un bastardo,
una simple basura.

La Realidad Egoísta (6)

La Realidad Egoísta (6)
  • ¡Hasta cuándo vas a seguir con este sueño estúpido! ¡No ves, que los pesos no nos alcanzan! ¡Estoy cansada de esto! No voy a pasarme la vida lavando platos y vasos – gritaba la madre mientras el hijo mayor veía con temor la expresión en su rostro.
  • ¿¡Por qué hablas asi!? ¡Siempre me tratas igual! – responde el esposo.
  • Tenemos dos hijos, tenemos que pagar la luz, el agua y el teléfono. ¿No te das cuenta? – continuó enfurecida la esposa.
  • Estoy haciendo lo mejor que puedo, también me canso, pero sigo trabajando por ellos. – respondió.
  • ¡No es por ellos, idiota! Quieres algo grande para este café ¡Eso no va a suceder aquí! ¡Estoy cansada de verte siempre con la misma «candaleta»! Podríamos estar en un mejor lugar, teniendo mejores cosas para nosotros y para los niños.
  • Todo va a estar bien, yo te voy a proteger.
  • No quiero seguir asi. – indicó la esposa.
  • ¡Quiero otra vida! – prosiguió.
  • ¡¿Qué quieres hacer?! – preguntó el esposo.
  • Voy a volver, con más fuerza a trabajar, pero ahorraré una parte. En este país no pienso quedarme. Quiero vivir en una casa grande, hermosa, lujosa. Tener una habitación inmensa, jardín, un closet inmenso con mucha ropa, una cochera con uno o dos carros lujosos. Quiero la vida que merecemos. Ve tú, si decides acompañarme en esto o si te vas yendo a un departamento pequeño o a casa de tus padres. Yo me voy, y lo voy a lograr. – con gran determinación en sus ojos y apretando los dientes dijo estas últimas palabras a su esposo.
  • Llegó la hora en que sea un medio de sus deseos. Hoy dejé de tener opinión y voto en esta casa. Soy un objeto más. – pensó el esposo, pero no dijo lo que pensaba.
  •  Ok, vamos por ello. – Fueron las palabras que él soltó.

Divorcio

Divorcio
En días como hoy
soñábamos con el mañana
reíamos con nuestro niño
jugábamos a construir una casa.

En tardes como esta
el sol nos alegraba los almuerzos
uno lavaba y el otro secaba,
veíamos juntos el noticiero.

En noches como aquellas
conversábamos hasta dormirnos
me abrazabas tiernamente,
mientras te besaba con pasión.

En un día como hoy
no cesaron las peleas
tu brújula cambio su dirección
tus prioridades fueron otras
y tu mente se abrumó.

En tardes como esta
dejaste de necesitarme
me viste como un banco
tus padres como chofer
y tu jefe como un fiasco.

En una noche como hoy
al borde de mi cama
solo oigo mis lamentos
en un hogar abandonado
recordé que no te comprendo,
qué nunca entendí
cómo tu religión 
pudo dejarnos morir.

En días como hoy 
veo la diferencia entre actuar y decir
las pocas ganas de aprender
confundir el cambiar con mejorar
y la confusión de tu querer.

En una noche como hoy
soy amante de mi soledad
compañero de mi tristeza
y retratista de mi memoria.

Gracias
Y Adiós.

De la búsqueda de empleo y otros tipos de prostitución.

De la búsqueda de empleo y otros tipos de prostitución.
Entre líneas bien escritas
y cambios de formato
entrego mi esperanza.

Hojas mesuradas
colgadas de una foto
en una fría plataforma
parto mí conocimiento.

Late a mil mi corazón por la ansiedad
malgastando mis ojos llorosos
embriagándome por la angustia.

Leyendo de ofertas y propuestas
postulaciones vacías
que no tienen retorno
de los reclutadores.

En la crisis permanente
de ver gastos y no inversiones
solo somos números
para la gran empresa.

Donde regatean tu valor
juzgan tus características
minimizan tus logros
pero al final
usan el mismo cliché:

“No eres tú, somos nosotros”.

Qué pena ver 
la experiencia desangrada
las habilidades omitidas
las esperanzas crucificadas.

Qué pena observar
al tirano buscando
entre los sobrevivientes
a los nuevos esclavos.

El más fácil de explotar
más sencillo de abusar
mas barato en el mercado.
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