Entre líneas bien escritas
y cambios de formato
entrego mi esperanza.
Hojas mesuradas
colgadas de una foto
en una fría plataforma
parto mí conocimiento.
Late a mil mi corazón por la ansiedad
malgastando mis ojos llorosos
embriagándome por la angustia.
Leyendo de ofertas y propuestas
postulaciones vacías
que no tienen retorno
de los reclutadores.
En la crisis permanente
de ver gastos y no inversiones
solo somos números
para la gran empresa.
Donde regatean tu valor
juzgan tus características
minimizan tus logros
pero al final
usan el mismo cliché:
“No eres tú, somos nosotros”.
Qué pena ver
la experiencia desangrada
las habilidades omitidas
las esperanzas crucificadas.
Qué pena observar
al tirano buscando
entre los sobrevivientes
a los nuevos esclavos.
El más fácil de explotar
más sencillo de abusar
mas barato en el mercado.