Dos enemigos en la sombra. / Two enemies in the shadow.

Dos enemigos en la sombra. / Two enemies in the shadow.
Dentro de mi mente hay un campo de batalla,
dos espectros luchan sin tregua ni muralla.
Uno se llama Querer, fogoso y ardiente,
con sueños de fuego y un pulso caliente.

El otro es el Deber, sereno y severo,
con su armadura fría y su frío criterio.
Uno grita: “¡Vuela!”, con ansias y anhelo,
el otro susurra: “Piensa, no es tu cielo”.

Querer es un río que busca su cauce,
sin ley, sin fronteras, sin freno, sin sauce.
Es la voz del alma, voraz y sincera,
la tentación pura, la llama primera.

Deber es el muro, la ley, la balanza,
el peso antiguo de la confianza.
Es la sombra larga de lo prometido,
el rumbo seguro, aunque haya sufrido.

Luchan en silencio, en cada decisión,
uno con promesas, otro con razón.
Querer da placer, pero a veces es ruina,
Deber da paz, pero a veces asfixia.

No todo anhelo merece la mano,
no todo lo lógico sana el verano.
A veces Querer gana la partida,
y siembra después la cosecha perdida.

Otras veces vence el Deber, con su orden preciso,
y el alma se queda a las ansias de un latido.
Un eco de “¿y si…?” que nunca se apaga,
una espina sutil que el tiempo no ahoga.

Dos enemigos íntimos, eternos contrarios,
en el mismo pecho, dos diarios sagrarios.
Aprendo, aun lento, a escuchar a los dos:
al Deber con respeto, al Querer con temor.

Porque solo en el punto donde alerta coincide
la conciencia despierta que no se arrepiente,
el Querer no es verdugo, el Deber no es cadena,
sino dos señales, de una misma antena.

Within my mind lies a battlefield,
two specters fight without truce or wall.

One is called Desire, fiery and ardent,
with dreams of fire and a burning pulse.

The other is Duty, serene and severe,
with its cold armor and its cold judgment.

One cries: “Fly!”, with longing and yearning,
the other whispers: “Think, this is not your heaven.”

Desire is a river seeking its course,
without law, without borders, without restraint, without a willow.

It is the voice of the soul, voracious and sincere,
the pure temptation, the first flame.

Duty is the wall, the law, the scales,
the ancient weight of trust.

It is the long shadow of what was promised,
the sure course, even though it has suffered.

They fight in silence, in every decision,
one with promises, the other with reason.

Desire brings pleasure, but sometimes ruin.
Duty brings peace, but sometimes suffocates.

Not every longing deserves a helping hand,
not everything logical heals the summer.

Sometimes Desire wins,
and then sows the lost harvest.

Other times Duty triumphs, with its precise order,
and the soul is left yearning for a heartbeat.

An echo of "what if…?" that never fades,
a subtle thorn that time cannot stifle.

Two intimate enemies, eternal adversaries,
in the same breast, two daily sanctuaries.

I learn, though slowly, to listen to both:
to Duty with respect, to Desire with fear.

Because only at the point where vigilance coincides
the awakened conscience that does not repent,
Desire is not an executioner, Duty is not a chain,
but two signals from the same way.

De la búsqueda de empleo y otros tipos de prostitución.

De la búsqueda de empleo y otros tipos de prostitución.
Entre líneas bien escritas
y cambios de formato
entrego mi esperanza.

Hojas mesuradas
colgadas de una foto
en una fría plataforma
parto mí conocimiento.

Late a mil mi corazón por la ansiedad
malgastando mis ojos llorosos
embriagándome por la angustia.

Leyendo de ofertas y propuestas
postulaciones vacías
que no tienen retorno
de los reclutadores.

En la crisis permanente
de ver gastos y no inversiones
solo somos números
para la gran empresa.

Donde regatean tu valor
juzgan tus características
minimizan tus logros
pero al final
usan el mismo cliché:

“No eres tú, somos nosotros”.

Qué pena ver 
la experiencia desangrada
las habilidades omitidas
las esperanzas crucificadas.

Qué pena observar
al tirano buscando
entre los sobrevivientes
a los nuevos esclavos.

El más fácil de explotar
más sencillo de abusar
mas barato en el mercado.
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Un café en la oficina

Un café en la oficina