El idealista que alguna vez fui. / The idealist I once was.

El idealista que alguna vez fui. / The idealist I once was.

Hubo un tiempo en el que creí que la vida se resumía en un empleo estable, un amor eterno, una casa cálida y un auto que nos llevara a aventuras familiares. Soñaba con esa película hollywoodense que prometía finales felices sin esfuerzo.

Pero la realidad tiene sus propios guiones, y el mío resultó estar escrito en tinta invisible. Quince años después, sigo saltando de empleo en empleo, como si el suelo bajo mis pies nunca llegara a solidificarse. Mi matrimonio, alguna vez un refugio, se ha transformado en un espejismo: la mujer con la que compartí promesas ahora es alguien que apenas reconozco.

Y luego está mi hijo, un pequeño ser de luz y sombras, diagnosticado con autismo tipo dos. A veces siento que vivo con un extraterrestre en miniatura: lo amo con locura, pero no siempre logro entenderlo. La economía se encargó de arrebatarnos la casa propia, y hoy somos nómadas dependiendo de nuestros padres, mientras el auto familiar se ha convertido en un taxi sin destino fijo.

Mi familia es un rompecabezas de piezas rotas: un medio hermano perdido en el juego con una enamorada tóxica, padres que miraron hacia otro lado cuando la bomba estalló, suegros disfuncionales—uno prófugo de la ley, la otra atrapada en su mundo limitado—.

Soy el hombre que carga con los pedazos. A veces solo, a veces acompañado, pero siempre con el peso de lo que pudo ser y nunca fue.

Me di cuenta demasiado tarde de que fui un idealista: esperaba que un ser sobrenatural, un milagro, abriera de pronto un portal y me llevara a ese mundo perfecto que soñaba. Pero los milagros son escasos, y la religión—como dijo Nietzsche—a veces no es más que el opio que adormece al pueblo.

Hoy sé que la única magia que existe es la determinación, la disciplina y la constancia… pero siempre anclada en la realidad. Conocer el mundo en el que vives, aceptar sus reglas y fluir con él—no en contra—. Jugar a ser el héroe, solo trae dolor.

Si alguien lee esto, que sepa: no esperes portales mágicos. Construye con lo que tienes, ama con lo que eres y avanza sin ilusiones vacías. La vida no es una película… pero aún así, puede tener destellos de belleza en medio del caos.


There was a time when I believed life was summed up in a stable job, eternal love, a warm home, and a car that would take us on family adventures. I dreamed of that Hollywood movie that promised happy endings effortlessly.

But reality has its own scripts, and mine turned out to be written in invisible ink. Fifteen years later, I’m still jumping from job to job, as if the ground beneath my feet would never solidify. My marriage, once a refuge, has become a mirage: the woman with whom I shared promises is now someone I barely recognize.

And then there’s my son, a tiny being of light and shadow, diagnosed with type 2 autism. Sometimes I feel like I’m living with a miniature alien: I love him madly, but I can’t always understand him. The economy took over our home, and today we’re nomads dependent on our parents, while the family car has become a taxi with no fixed destination.

My family is a puzzle of broken pieces: a half-brother lost in a game with a toxic girlfriend, parents who looked the other way when the bomb exploded, dysfunctional in-laws—one a fugitive from the law, the other trapped in her own limited world.

I am the man who carries the pieces. Sometimes alone, sometimes together, but always burdened by the weight of what could have been but never was.

I realized too late that I was an idealist: I hoped that a supernatural being, a miracle, would suddenly open a portal and take me to that perfect world I dreamed of. But miracles are rare, and religion—as Nietzsche said—is sometimes nothing more than the opium that lulls people to sleep.

Today I know that the only magic that exists is determination, discipline, and perseverance… but always anchored in reality. Knowing the world you live in, accepting its rules, and flowing with it—not against it. Playing the hero only brings pain.

If anyone reads this, let them know: don’t expect magic portals. Build with what you have, love with who you are, and move forward without empty hopes. Life isn’t a movie… but it can still have glimpses of beauty amidst the chaos.

Nuestra Rutina / Our Routine

Nuestra Rutina / Our Routine
Viví una época en que las palabras
eran puentes de luz entre los dos,
cada sílaba un latido,
cada frase un abrazo sin final.

Pero la rutina, celosa de nosotros,
tejió un manto para secuestrarnos.
Las conversaciones se hicieron breves,
como hojas arrancadas sin piedad.

Ya no preguntas cómo amanezco,
ni yo te cuento cómo me fue.
El teléfono grita en silencio,
y el vacío de nuestra cama, crece.

A veces, miro tus ojos buscando,
aquel interés que un día nos unió,
pero solo encuentro reflejos cansados,
miradas heladas, que se desvanecen.

¿Dónde quedaron las risas compartidas,
los secretos que nos hicieron cómplices?
Ahora solo habitamos el mismo espacio,
pero en planetas que ya no se tocan.

Tal vez el amor no muere de golpe,
sino que se apaga en silencio,
Tal vez la herida no mata,
pero solo te enferma,
mientras se corroe.

I lived in a time when words
were bridges of light between us,
each syllable a heartbeat,
each phrase a hug without end.

But routine, jealous of us,
wove a cloak to kidnap us.
Conversations became brief,
like leaves torn without mercy.

You no longer ask how I wake up,
nor do I tell you how it went.
The phone screams in silence,
and the emptiness of our bed grows.

Sometimes, I look into your eyes searching,
for that interest that once united us,
but I only find tired reflections,
frozen gazes that fade away.

Where are the shared laughter,
the secrets that made us accomplices?
Now we only inhabit the same space,
but on planets that no longer touch.

Maybe love doesn't die suddenly,
but it fades away in silence,
Maybe the wound doesn't kill,
but it only makes you sick,
as it corrodes.

Pragmático / Pragmatico

Pragmático / Pragmatico
Qué ironía de la vida, 
decir que escribo mucho,
solo expreso lo que siento,
a un público de uno,
la única amiga que tengo,
la única que me oiría,
no te enfades vida mía,
juraste tener oídos,
solo para escucharme.

Pensar que escribo con los sentimientos,
muchas veces falto de razón,
pero siempre hablando franco,
mi voz bailando al son.

En mi vida estoy,
obligado a jugar en dos posiciones,
para el trabajo ser pragmático,
para ti,
solo un mar de emociones.

Qué sería de mi,
si no tuviera alguien que me escuche,
con quién pueda ser natural,
y no actuar para ser aceptado.

Qué dicha saber,
que me ves cómo soy aunque me odies,
y me ames aunque sepas cómo soy.

Para otros,
soy un reflejo de sus ideales,
solo quiero de ellos,
lo que cada fin de mes,
llega a mi cuenta.

A veces necesito hablar hasta de más,
para invitarte a la reflexión,
mientras que en otros escenarios,
debo ser pragmático,
para obtener recompensas,
por una tonta decisión.

Cuando hable y escriba mucho,
más de lo que puedes soportar,
dímelo con franqueza,
que no busco mis palabras acaparar,
ni mucho menos,
¡mandar a callar las tuyas!

Solo invito a la reflexión,
lo que en otro contexto haría sin pensar,
buscar soluciones,
pero de ves en cuando,
de rato en rato,
necesito reflexionar.

Che ironia della vita, dire che scrivo molto,
Esprimo semplicemente ciò che sento, a un pubblico di una persona,
All'unico amico che ho,
l'unico che mi ascoltava,
Non arrabbiarti, amore mio,
Hai giurato di avere orecchie,
solo per ascoltarmi.

Pensare che scrivo con sentimenti,
spesso privo di ragione,
ma parlando sempre francamente,
la mia voce che danza a ritmo,
dal mio cuore.

Nella mia vita sono costretto a ricoprire due ruoli,
per il lavoro sii pragmatico,
per te solo un mare di emozioni.

Cosa ne sarebbe di me se non avessi nessuno che mi ascoltasse?
con cui posso essere naturale,
e non agire, per essere accettati.

Che gioia sapere che mi vedi per come sono, anche se mi odi,
e mi ami anche se sai come sono e come appaio.

Per altri sono il riflesso dei loro ideali,
Voglio da loro solo quello che ricevono alla fine di ogni mese,
arriva sul mio account.

A volte ho bisogno di parlare ancora di più,
per invitarti a riflettere.
Mentre in altri scenari,
Devo essere pragmatico,
per ottenere ricompense,
per una decisione stupida.

Quando parli e scrivi molto,
più di quanto tu possa sopportare,
Dimmi francamente, non cerco di monopolizzare le mie parole,
e tanto meno dite ai vostri di stare zitti.

Ti invito solo a riflettere su ciò che in un altro contesto farei senza pensarci,
cercare soluzioni, ma di tanto in tanto,
di tanto in tanto,
Ho bisogno di riflettere.