A mi mejor y único amigo. / To my best and only friend.

A mi mejor y único amigo. / To my best and only friend.

Querido Amigo,

Espero que esta carta te encuentre en buen estado y, como siempre, positivo. Quiero aprovechar esta oportunidad para recordarte lo buena persona qué eres y cuánto valor aportas a cada aspecto de vuestra vida.

En los momentos de duda, recuerda que tu valía no depende de la aprobación de los demás, solo de la tuya. No cargues con todo el peso de tener que impresionar a quienes, sinceramente, no te aprecian. Ni demostrar, a quienes no le importa, de lo que eres capaz de hacer. Eres una persona única, aunque creo que eso ya lo sabes, con tus propias habilidades y talentos, eso es algo que nadie puede quitarte.

Quiero recordarte también que solo puedes aconsejar a quien quiere ser aconsejado. A veces, por mucho que intentemos ayudar a los demás, no siempre están listos o dispuestos a escuchar. ¡Y está bien! No es un reflejo de tu capacidad para dar consejos o ayudar, sino simplemente un recordatorio de que cada uno tiene su propio camino, sus propios planes y maneja sus propios tiempos.

Por último, pero no menos importante, quiero que sepas que eres un padre increíble. Veo la dedicación, el amor y el esfuerzo que pones en tu rol y estoy muy impresionado. Recuerda que, en un país donde los buenos padres escasean, y por montones, eres parte de esa minoría, como yo, que está intentando romper paradigmas. Tienes un corazón lleno de amor y siempre haces lo mejor para tu hijo y eso es todo lo que importa. Aunque no sea algo que nos lo recuerden a diario; entre hombres nos podemos decir qué estas haciendo un gran trabajo y tu primogénito es reflejo de tu buen corazón.

Mantén tu cabeza siempre en alto y sigue adelante con la confianza de saber que eres una persona que estas haciendo las cosas bien, recuerda que hay miles de casos más complicados que los tuyos, pero todos estamos ahí, juntos, peleando la buena batalla, remando a contracorriente, tratando de dar nuestro mayor esfuerzo.

Solo el futuro y Dios juzgará, en un futuro lejano, si logramos cumplir nuestras metas.

Te deseo lo mejor,

El pastor.


Dear friend,

I hope this letter finds you in good shape and, as always, positive. I want to take this opportunity to remind you what a good person you are and how much value you bring to every aspect of your life.

In moments of doubt, remember that your worth does not depend on the approval of others, only your own. Don’t carry the entire burden of having to impress those who, honestly, don’t appreciate you or demonstrate, to those who don’t care, what you are capable of doing. You are a unique person, although I think you already know that, with your own skills and talents, and that is something that no one can take away from you.

I also want to remind you that you can only advise those who want to be advised. Sometimes, no matter how much we try to help others, they are not always ready or willing to listen. And it’s OK! It is not a reflection of your ability to give advice or help, but simply a reminder that everyone has their own path, their own plans and manages their own times.

Last but not least, I want you to know that you are an amazing father. I see the dedication, love and effort you put into your role and I am impressed. Remember that in a country where good parents are lacking, and in abundance, you are part of that minority, like me, that is trying to break paradigms. You have a heart full of love and you always do what is best for your child, and that is all that matters. Although it is not something that we are reminded of daily, among men we can tell each other that you are doing a great job and your firstborn is a reflection of your good heart.

Keep your head up high and move forward with the confidence of knowing that you are a person who is doing things right, remember that there are thousands of cases more complicated than yours, but we are all there, together, fighting the good fight, rowing against the current, trying to give our best effort.

Only the future and God will judge, in the distant future, if we manage to achieve our goals.

Wish you all the best,

The Shepherd.

El bardo.

Photo by Mathew Thomas on Pexels.com
El otro día encontré al bardo.
¡Y qué bardo! Mis señores. 
Amigo mío de aquellos años.
El único bardo que conocía mis temores.

Con lápiz y papel en mano.
Al son de una guitarra cantamos.
Con prosa compleja y versos errantes.
La inocencia de nuestros años meditamos.

Has perdido cabello – le dije.
Pero he ganado experiencia – me respondió.

Te ha crecido la barba – le dije.
Pero disminuí en juventud – me contestó.

Recuerdo de aquellos años.
Años de juventud.
Donde ilusos soñamos.
Con un mundo que ha cambiado, de actitud.

Has engordado - me dijo.
Aun así encontré el amor. – le respondí.

¿Sigues igual de hilarante? – me preguntó.
No lo sé, tal vez más taimado. – le respondí.  

Pero la esencia no se pierde – eso fue lo que me dijo.
Ay amigo mío. - suspiré.
La esencia es, lo que me mantiene vivo.

Y con cansancio en mi voz – pregunté.
¿Qué fue de esa princesa?
¿De esa princesa vampira? – añadió.
¿La encontraste? – pregunté.
Todavía no, pero sé que lo haré. – respondió.

Por lo pronto. – me dijo.
(Con palabras sabias exclamó.) 
Mi casa es la tierra.
El cielo mi vista.
Mi música el campo.
Y mi vida, sigue andando.

Con palabras amigables – me dijo.
No tropieces mi amigo.
Tu niño te espera.
Y tu esposa te aguarda.
Tu hogar te motiva.
Y tu alma, no se apaga.

Esta amistad no es como cualquiera.
Me atrevería a decir que es, como el buen vino.

En un hombre sabio, pero intrépido te has convertido.
Culto y sagaz.
Completamente capaz.
De lograr tus cometidos.

El bardo sigue su senda sin pesar.
Este bufón siempre tendrá tiempo para escucharlo.
Y es que la amistad es así. – digo yo.
Siempre dispuesto a dar, a ayudar y a encontrar.
A quienes tu respeto, amor y confianza, se han ganado. 

Vuela lejos, hermano de otra madre.
Vuela lejos, compañero de tertulias.
Llega a esa casa con la que tanto sueñas.
Y encuentra a Sofía. (Σoφíα)
Tu princesa vampira. 
¡A Quién tanto buscas!

Yo te admiraré desde lejos.
En mi casa siempre, un lugar tendrás.
Una larga caminata, por las calles de Santiago, nos aguarda.
Siempre tendrás un hermano, a quien abrazar.

“Dedicado a Giacomo, el antropólogo, más de 20 años de amistad.”