Oscuro amigo
Como torturas mi cabeza
Acelerando mi corazón
De angustias
Mi mente llenas.
Amargo como la hiel
Reconfortante por las mañanas
Droga efectiva al amanecer
Jugando con mi presión alta.
No escatimas el verme sufrir
Temblando después de ti
Me encuentro.
Tu aroma
Tu figura
Y tu sabor
A lo lejos me llaman.
Me invitas a probarte
Como asesino experto
Con capa dulce te escondes
Y sombrero de espuma
Llevas puesto.
Pero tu naturaleza ruin
me carcome
Solo tu sabor
puede saciarme.
Tiemblan mis dedos
incansables
Muerdo mis labios
hasta desangrarse.
Mi cabeza no deja de pensar en múltiples versos
Llenas de energía mi ansiedad
Quién imaginaría que este humilde grano
A mis desayunos de oficinista llegaría
Para acabarme matando
Para terminar con mi letargo
Para activar mis funciones
Para terminar con mi paz.
Qué dolor mi pecho siente,
cuando no estás.
La inquietud de saber si te veré,
la ansiedad de no poderte esperar.
El miedo se torna negro
sobre mis palpitaciones.
Y es que temor y agobio
entran en los corazones,
de dos amantes eternos
que juntos no están más.
No solo el esposo siente estrés por complacerte,
no solo el amigo suda al no escucharte,
no solo el amante mira el reloj constantemente,
mira la puerta a cada segundo,
sus manos temblorosas,
al no poder tocarte.
Yo que soy una fusión de ellos tres,
la suma de todos los personajes
vive la tristeza de no tenerte
vive la angustia de no abrazarte.
La ansiedad corre por mis venas
esperando tu, estruendoso, regreso
para poder amarte.