La Realidad Egoísta (2)

  • ¡Ves! Te dije que era fácil —se pronunció Manuel, susurrando.
  • ¡Cállate, idiota! Yo soy el que está intentando hacerlo sin que este carro grite —le respondió Esaú.
  • Uuuuuuuuuu –se mofaban los alumnos.
  • ¿Que paso? ¿Que hizo? jajaja ¿Lo van a votar por pobre? -murmuraban los crueles alumnos.
  • ¿Es usted el Sr. García? –preguntó el comandante.  
  • Si –respondió suave y nerviosamente José mientras permanecía incrédulo ante la situación.
  • ¡Acompáñeme de inmediato a la comisaría! Tenemos a su hermano y quisiera decirles un par de cosas a los dos. Miró suspicazmente a la joven y agraciada secretaría académica y dijo: Con el permiso de la señorita, pasando saliva, no me atrevo a decir esto delante de una dama.
  • ¡Andando! – exclamó el comandante de la comisaría número diecisiete de la región sur de Matanzas.   
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Memorias de un obrero.

Calor abunda,
sobre mi cabeza amarilla.
Herramientas en mano,
como hierba a la pampa.

No hay tiempo para el descanso,
No hay descanso para mi pago.

Cargando desmonte,
encajando ladrillos,
como si de un "Lego" se tratara.

Preparando la tierra y el cemento,
o reparando maquinas
mis energías no acaban.


Construyo puentes,
siembro caminos.
Infraestructura llevo,
a desiertos sin nada.

Y es que en la mina más profunda
o en el edificio más alto
obreros de pura sangre,
no tienen miedo al desgano.

La necesidad mata el hambre,
mi urgencia es la obra
.
Llevar comida a mi familia,
salud y bienestar.

¡Alimento a la olla!

La ciudad me agradece, 
también me desprecia.
En el tercer mundo las leyes perecen,
no se respetan.

Hombres de terno y corbata
vienen y compran,
me dicen: trabaja feliz, 
pero a la vez, mi capataz me ahorca
.

¡Adelante Hermanos!
Cimientos ponemos a una ciudad,
barrios pobres o urbes bonitas,
parques, casas y empresas
es el regalo a mis manos callosas.

¡Sigamos Adelante!
¡No nos quejemos!

Pues las oportunidades se agotan,
 y los obreros tozudos,
 
nacimos creando obras.

Esperamos se formen los cimientos de esta ciudad,
pueblo campesino o residencial principal.

Quiero ver niños jugando
,
quiero un futuro sembrar.
Creo que un día el gobierno
a buenas manos ha de llegar.
Poder ver que las leyes mejoran
que mi familia tiene una mejor calidad,
gracias a ese niño instruido
que en mis obras yo veo jugar.

Sus padres le enseñan
que no hace falta estudios superiores.


Respetar es su mejor contribución,
Pensar en todas las clases
son sus mejores valores.

El beneficio de un buen gobierno
no es enriquecer a un grupo de la sociedad
sino es darle a todos
 una oportunidad de crecer,
de poderse superar.