En la penumbra de un corazón herido,
donde el eco del amor se ha perdido,
se teje un poema de sombras frías,
un canto mudo de melancolías.
En el jardín que una vez floreció,
las rosas marchitas, el alma lloró.
Susurros de ausencia, suspiros mudos,
en el desamor se esculpen murmullos.
En cada rincón, lágrimas caídas,
testigos mudos de noches perdidas.
Las promesas, ahora, son ecos lejanos,
como versos tristes, en libros quemados.
Se desvanecen los sueños compartidos,
como hojas secas en otoños perdidos.
El amor, que antes era un sol brillante,
se eclipsa en la noche de un triste amante.
Las palabras se convierten en espinas,
clavadas en el alma, dolor que domina.
En el rincón más oscuro del desencanto,
se esconde un poema, un lamento quebranto.
Pero entre las sombras, nace la fortaleza,
un renacer tras la tristeza.
El desamor, cruel maestro de lecciones,
prepara el corazón para nuevas canciones.
Aunque el presente sea un invierno frío,
en el alma germina un nuevo rocío.
El desamor, como el viento que zarandea,
prepara el terreno en nuevas veredas.
In the darkness of a wounded heart,
where the echo of love has been lost,
a poem of cold shadows is woven,
a silent song of melancholy.
In the garden that once bloomed,
the roses withered, the soul cried.
Whispers of absence, silent sighs,
In heartbreak murmurs are sculpted.
In every corner, fallen tears,
silent witnesses of lost nights.
The promises now are distant echoes,
like sad verses, in burned books.
Shared dreams fade,
like dry leaves in lost autumns.
Love, which was once a bright sun,
It is eclipsed in the night of a sad lover.
Words turn into thorns,
nailed to the soul, pain that dominates.
In the darkest corner of disenchantment,
a poem is hidden, a broken lament.
But among the shadows, strength is born,
a rebirth after sadness.
Heartbreak, cruel lesson teacher,
prepares the heart for new songs.
Although the present is a cold winter,
A new dew germinates in the soul.
Heartbreak, like the wind that shakes,
prepares the ground for new paths.



