Qué dolor mi pecho siente,
cuando no estás.
La inquietud de saber si te veré,
la ansiedad de no poderte esperar.
El miedo se torna negro
sobre mis palpitaciones.
Y es que temor y agobio
entran en los corazones,
de dos amantes eternos
que juntos no están más.
No solo el esposo siente estrés por complacerte,
no solo el amigo suda al no escucharte,
no solo el amante mira el reloj constantemente,
mira la puerta a cada segundo,
sus manos temblorosas,
al no poder tocarte.
Yo que soy una fusión de ellos tres,
la suma de todos los personajes
vive la tristeza de no tenerte
vive la angustia de no abrazarte.
La ansiedad corre por mis venas
esperando tu, estruendoso, regreso
para poder amarte.
Cansado estoy de padecerte
Agotado de vivir en la misma sintonía
Duermo intranquilo de noche
Trabajo sin descanso de día
Pero tú, no lo comprendes.
En cuna de oro no nací
Ni de cristal es mi generación
Solo sé que esforzadamente se debe vivir
Pero tú, no ves mi desesperación.
Agobiado estoy por tus decisiones
Abrumado me encuentro de aguantarte
Y es que no piensas en equipo con tus acciones
Pero tú, no eres una persona amable.
A través de estas palabras me describo
Y escribo muerto tus errores
Pago un alto precio por tus castigos
Tortura a mi vida son tus conclusiones.
Todos dirán ¡qué triste es este chico!
Cómo escribe tan aburrida y melancólicamente sus emociones
No saben que tu veneno ha dañado mi mente
No saben que tú, eres la causa de mis oraciones.
Como cualquiera quiero ser feliz
¿Tú también lo quieres?
Pero vacío es nuestro cuerpo
Oscuro como el espacio nuestro desdén
Que todavía no entiendo por qué sigo aquí
Que todavía no entiendo por qué sigo viviendo,
A tu merced.
Calor abunda,
sobre mi cabeza amarilla.
Herramientas en mano,
como hierba a la pampa.
No hay tiempo para el descanso,
No hay descanso para mi pago.
Cargando desmonte,
encajando ladrillos,
como si de un "Lego" se tratara.
Preparando la tierra y el cemento,
o reparando maquinas
mis energías no acaban.
Construyo puentes,
siembro caminos.
Infraestructura llevo,
a desiertos sin nada.
Y es que en la mina más profunda
o en el edificio más alto
obreros de pura sangre,
no tienen miedo al desgano.
La necesidad mata el hambre,
mi urgencia es la obra
.
Llevar comida a mi familia,
salud y bienestar.
¡Alimento a la olla!
La ciudad me agradece,
también me desprecia.
En el tercer mundo las leyes perecen,
no se respetan.
Hombres de terno y corbata
vienen y compran,
me dicen: trabaja feliz,
pero a la vez, mi capataz me ahorca
.
¡Adelante Hermanos!
Cimientos ponemos a una ciudad,
barrios pobres o urbes bonitas,
parques, casas y empresas
es el regalo a mis manos callosas.
¡Sigamos Adelante!
¡No nos quejemos!
Pues las oportunidades se agotan,
y los obreros tozudos,
nacimos creando obras.
Esperamos se formen los cimientos de esta ciudad,
pueblo campesino o residencial principal.
Quiero ver niños jugando
,
quiero un futuro sembrar.
Creo que un día el gobierno
a buenas manos ha de llegar.
Poder ver que las leyes mejoran
que mi familia tiene una mejor calidad,
gracias a ese niño instruido
que en mis obras yo veo jugar.
Sus padres le enseñan
que no hace falta estudios superiores.
Respetar es su mejor contribución,
Pensar en todas las clases
son sus mejores valores.
El beneficio de un buen gobierno
no es enriquecer a un grupo de la sociedad
sino es darle a todos
una oportunidad de crecer,
de poderse superar.
Si la ves
recuérdale como era
Como nuestras sonrisas se miraban
nuestras ideas convergían
y nuestras metas se entrelazaban.
Si alguna vez hablas con ella,
preguntale si me amó.
Si se olvidó de aquel día
cuando la hice llorar.
Si recordó ese día
cuando me abandonó.
Si con ella te tomas un café
consultale si leyó ese libro
que alguna vez le regalé
y qué le pareció.
Si la lúcuma sigue siendo su sabor favorito
si fue a la playa este verano
si sigue comiendo mucho o se está cuidando.
Si hablas con ella por teléfono
enseñale
que aquí en mi casa
su vestido dejó,
su collar y sus aretes cuelgan sobre mi repisa
que clavé ese día cuando me la obsequió.
Nuestra foto me observa a mis espaldas
acosándome intensamente.
Me pregunta si aún recuerda
que no importaba el lugar al que me fuera,
donde esté o donde estuviera.
Mi compromiso era mi palabra
mi palabra era mi estandarte
mi estandarte eran mis valores
los valores de mi decisión inquebrantable
decisión que nunca iba a cambiar,
siempre la iba a amar.
Pero,
su egoísmo no la dejó ver.
su ansiedad pudo más.