¿En qué momentos eres más feliz?

En tus labios.
Tus caricias en nuestras noches
y tus ojos por la mañana.
En tu voz cantando nuestras canciones,
narrando mis poemas, relatos y cuentos.
En tu alegría al probar delicias
y tu molestia al no comer nada.
En la llegada de mi madre
y las preocupaciones de mi padre.
Los consejos de la abuela,
las oraciones a mis ancestros.
En sus ojos llorosos, llenos de orgullo
y en las tertulias con mi hermano, lleno de sueños.
En el valor de mi muchacho,
el cariño de mi hijo.
En el crecimiento de mi campeón,
el esfuerzo de mi guerrero.
En los juegos con los amigos,
el respeto por un camarada.
En el afecto de nuestras amistades,
el reconocimiento de nuestros compañeros.
¡Pero!
Porque siempre hay un «Pero»,
en toda respuesta.
Siempre seré más feliz a tu lado.
En los días fríos nos abrigaremos
y nuestros problemas los resolveremos.
Nuestras frustraciones las superaremos
y nuestras batallas las ganaremos.
Porque más feliz soy
Cuando en la debilidad,
nos hacemos fuertes.
Y veo lo valiente que eres.
Tú, mi perfecta compañera.
Él, mi mayor regalo.
Los amo.



