Cómo no pensar en ti.

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Cómo no pensar en ti 
si me salvaste la vida tantas veces.

Cada lágrima soltada, 
cada regaño frustrado, 
cada dolor manifestado,
cada sonrisa robada, 
cada alegría otorgada, 
cada risa convertida en carcajada y 
cada "te amo" en las mañanas.

La vida no está hecha para débiles. 
Hay muchos endebles obligados a vivirla. 
Muchos indecisos valientes. 
Y muchos tenaces suicidas.

No soy de los indecisos ni de los tenaces. 
Solo alguien que sobrevive.

Pero cada momento que paso contigo, 
mi vida sufre menos.
No pienso en castigos,
no castigo mis pensamientos,
solo pienso en abrazarte.

Siempre me haces recordar.
Pensar o reflexionar.

Si debo elegir entre la tristeza y la paz.
¡Te elijo a ti! 
Porque al medio estás.
¡Y aún así! 
Nunca te vas.

La balanza se puede inclinar.
Pero tú siempre ahí vas a estar.

Y es que pensar en ti y ensombrecerse
es imposible.

Cómo no pensar en ti
Si, tantas veces, me salvaste la vida.

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