Si la ves
recuérdale como era
Como nuestras sonrisas se miraban
nuestras ideas convergían
y nuestras metas se entrelazaban.
Si alguna vez hablas con ella,
preguntale si me amó.
Si se olvidó de aquel día
cuando la hice llorar.
Si recordó ese día
cuando me abandonó.
Si con ella te tomas un café
consultale si leyó ese libro
que alguna vez le regalé
y qué le pareció.
Si la lúcuma sigue siendo su sabor favorito
si fue a la playa este verano
si sigue comiendo mucho o se está cuidando.
Si hablas con ella por teléfono
enseñale
que aquí en mi casa
su vestido dejó,
su collar y sus aretes cuelgan sobre mi repisa
que clavé ese día cuando me la obsequió.
Nuestra foto me observa a mis espaldas
acosándome intensamente.
Me pregunta si aún recuerda
que no importaba el lugar al que me fuera,
donde esté o donde estuviera.
Mi compromiso era mi palabra
mi palabra era mi estandarte
mi estandarte eran mis valores
los valores de mi decisión inquebrantable
decisión que nunca iba a cambiar,
siempre la iba a amar.
Pero,
su egoísmo no la dejó ver.
su ansiedad pudo más.